El Presidente Donald Trump Envía Más Deportados a País de África y Crecen las Denuncias de Abusos

 



El presidente Donald Trump ha enviado un nuevo grupo de personas deportadas al país de Esuatini, en África, como parte de su plan para expulsar a migrantes cuyos países de origen no quieren recibirlos de vuelta. Esta medida ha causado gran preocupación porque las personas deportadas antes, que ya están allí, se encuentran detenidas en condiciones difíciles.

Abogados de cuatro hombres que fueron deportados a Esuatini hace casi tres meses dijeron a la agencia Associated Press que sus clientes están en una cárcel de máxima seguridad. Los abogados aseguran que los detenidos no tienen cargos en su contra ni se les permite ver a un abogado. Según CNN, otros cinco hombres deportados en julio también están en una celda aislada en esa misma prisión y en las mismas condiciones.

El gobierno de Estados Unidos no ha respondido a estas acusaciones, solo ha dicho que todos los hombres son criminales que tenían órdenes de deportación.

Un abogado, Tin Thanh Nguyen, que dice representar a dos ciudadanos de Vietnam en el nuevo vuelo, explicó que el avión pasó por Puerto Rico, Senegal y Angola antes de llegar a Esuatini. El gobierno de Esuatini informó que aceptó recibir a 11 deportados más en octubre, pero no dijo cuándo llegarían. En total, el país africano ha aceptado recibir hasta 160 deportados de Estados Unidos.

El acuerdo con Esuatini es parte de un esfuerzo de la administración del presidente Donald Trump para encontrar lugares que acepten a estas personas. Otros países de África que están aceptando deportados son Ruanda, Sudán del Sur y Uganda. El más reciente en sumarse fue Ghana, cuyo presidente, John Mahama, confirmó la llegada de 14 personas de países de África occidental que fueron deportadas de Estados Unidos.

El presidente Mahama dijo que aceptaron a estas personas porque son de África occidental y, por un acuerdo entre esos países, no necesitan visa para entrar a Ghana. No aclaró si tenían problemas con la ley en Estados Unidos. Por su parte, Uganda anunció que también recibirá deportados, siempre y cuando no sean niños que viajan solos y no tengan antecedentes criminales.

Esta política de deportación ha sido muy criticada por grupos que defienden los derechos humanos y expertos en leyes. Ellos dudan si es legal y advierten que las personas deportadas podrían sufrir abusos en los países de destino.

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